La iglesia católica es uno de los edificios más antiguos dentro de la Villa de Teabo, de los primeros que se construyeron y el cual aún conserva algunas pinturas antiguas de tipo colonial. A ella asisten, como desde hace muchos años, gran número de creyentes de la fe católica a pesar de la introducción de otras religiones protestantes que son notoriamente más débiles en la propagación de sus doctrinas. Esta iglesia, que llega a ser uno de los conventos más grandes de Yucatán, fue construida en el año de 1694 y fue terminada en 1696;
“Juan Bote” fue un encomendero de la población de teabo en la época de la conquista, cuya figura quedo plasmada en una escultura que yace en el antiguo cementerio ubicado en el exconvento franciscano del municipio.
A un costado de lo que es ahora es la parroquia de San Pedro y San Pablo, se ubican los rastros de lo que en su momento fue un cementerio que ahora alberga la réplica de este personaje, de acuerdo con el libro “crónicas de Teabo” señala que juan bote fue un amigo íntimo del joven Francisco de Montejo “Adelantado” que accedió a acompañarlo en su gran aventura por la conquista de Yucatán.
Este personaje nació en Medellín, Extremadura, tierra del mismo “Adelantado” y estaba casado con Francisca de Narváez, hija o sobrina de Pánfilo Narváez, que se hizo famoso durante la conquista de Tenochtitlán, por sus diferencias con Hernán Cortés y motivo de que éste quemara sus naves.
Juan Bote fue unos de los 100 fundadores de Mérida y por lo tanto en el reparto que hizo Montejo de solares a los principales conquistadores, de los terrenos de que la antigua T-ó, a Juan Bote le correspondió uno donde mandó a construir su casa solariega y donde permaneció hasta su muerte, Este señor también fue vecino fundador de Valladolid.
En esa misma casa nació el único hijo y heredero del conquistador de nombre Juan Bote Narváez, probablemente a principios de 1553; este siguió la carrera militar como su padre y llegó a ostentar el título de Capitán, según la graduación que se estilaba en aquel tiempo.
Juan Bote Narváez heredó los bienes de su padre incluyendo la encomienda de Teabo que el viejo conquistador Juan Bote disfrutaba desde que estas se instruyeron en 1549; mandó en 1581 la relación de Teabo que los encomenderos tenían obligación de enviarle al rey de España, de cuya relación se toman datos muy interesantes del pueblo en la época de los comienzos de la dominación española, esta relación fue una de las pocas, o la única que se redactó, de los encomiendas de lo que es ahora es el sur del estado de Yucatán.